
Cafe III American Bistro
Bistró abierto todo el día bajo arcos abovedados y plantas colgantes, con el puerto a la puerta.
Un grupo. Cinco locales.
Un sistema digital.
Un grupo de hostelería de la Costa del Sol necesitaba que cinco locales muy distintos brillaran por sí mismos en internet, todos sobre una misma base compartida. Diseñamos y desarrollamos la arquitectura, las cinco experiencias de cada local y el flujo de solicitud de reserva.
Dos bistrós americanos, un asador mexicano, una coctelería y un restaurante en primera línea de playa, entre el puerto de La Duquesa y Sabinillas. Un propietario, un mismo nivel de exigencia y cinco ambientes muy distintos.
Cada local tiene su nombre, su cocina y su clientela habitual. Una única web de grupo los habría diluido en una sola marca. Cinco webs independientes habrían multiplicado el mantenimiento y hecho desaparecer al grupo: cinco alojamientos, cinco bases de código y cinco sitios donde cambiar un número de teléfono.
Representar al grupo con coherencia. Dar a cada local una identidad propia y auténtica. Presentar cartas e información con claridad. Llevar al cliente de la navegación a la mesa. Y seguir siendo fácil de mantener cuando el grupo abra locales, cambie cartas o quiera llevar un local a su propia dirección web.
Por debajo, un único código y una única capa de datos. Por encima, cada local se diseña como una experiencia propia, con su tipografía, su color, su fotografía y su carta. El grupo es la columna vertebral; los locales son la historia.
Su identidad, imágenes, cartas, galería, contacto, ubicación y reservas.
El mismo sistema por debajo.
Mundos distintos en la superficie.
Cada uno es su propia microweb, con fotografía y textos tomados del local real, no cinco copias de una misma plantilla.

Bistró abierto todo el día bajo arcos abovedados y plantas colgantes, con el puerto a la puerta.

Un café en primera línea del paseo marítimo: del desayuno a los cócteles, con hamacas en la arena.

Fajitas chisporroteantes, platos para compartir, jarras de margarita y carnes recién salidas de la parrilla.

Aperitivos, cócteles de autor y atardeceres sobre el puerto deportivo.

Restaurante y bar en el paseo marítimo de Sabinillas, con hamacas junto al mar.
La ingeniería que hace que cinco locales sean baratos de mantener y rápidos de cambiar, explicada para que la entienda un propietario y con total transparencia sobre cómo funciona.
Cambia un teléfono, el precio de un plato o un horario en un solo sitio y se actualiza en todas partes. Como las URL se crearon preparadas para subdominios, cualquier local puede pasar a tener su propia dirección más adelante sin rehacer nada. Es la misma forma de pensar que aplicamos en nuestros sistemas de reservas y de gestión.
Cada carta es una página web real y estructurada, transcrita sección a sección de la carta impresa de cada local, con un índice fijo para moverse por ella.
Nada de PDF en el que hay que hacer zoom. Así las cartas cargan al instante en el móvil desde la mesa, los buscadores las leen sin problemas y se modifican editando datos, no volviendo a exportar un documento.
Categorías, platos, descripciones y precios son texto y código reales, legibles tanto para los clientes como para los buscadores.
Desayunos, fajitas, parrilla, cócteles: salta directamente a una sección sin desplazarte sin fin.
Cambiar un precio es editar una línea en los datos del local, no volver a pedírselo a un diseñador ni generar un PDF nuevo.
Es donde de verdad se leen la mayoría de las cartas, así que la experiencia se diseñó primero para él.
Para Mexican Steakhouse integramos un flujo de solicitud de reserva. El cliente envía sus datos, la solicitud se valida y llega por email directamente al local para que la confirme.
Es una solicitud, no una reserva automática, y es intencionado: tanto el formulario como la confirmación lo dicen con claridad, la mesa no queda reservada hasta que responde el equipo. Funciona con una función en el servidor, así que la clave del servicio de email nunca queda expuesta en el navegador, y lleva protección antispam integrada.
Nombre, fecha, hora, número de comensales y una nota: todo lo que necesita el local para devolver la llamada.
Se valida en el servidor y se envía por email al restaurante, lista para responder directamente.
Tanto el formulario como el email indican que la reserva no está confirmada hasta que responde una persona.
La credencial de email solo existe en el servidor y un campo trampa oculto mantiene alejados a los bots.
Cinco locales suponen una gran biblioteca de fotografía. Sin cuidado, eso es lo que hace lenta una web bonita. Por eso se trató como un problema de ingeniería, no solo de diseño.
locales, cada uno con su imagen principal, su galería y sus fotos de platos.
imágenes optimizadas en toda la web, servidas principalmente en WebP.
la carga de lo que queda fuera de pantalla; cada imagen principal se precarga para que lo primero que se ve aparezca rápido.
Cada imagen se redimensiona a un tamaño razonable, se convierte a formatos modernos y lleva su anchura y altura reales para que el diseño no salte mientras carga. Las galerías que quedan fuera de pantalla solo se cargan cuando el cliente llega a ellas, y la imagen principal que cada página necesita primero se precarga. El resultado es una web llena de fotografía que se comporta como una ligera.
Herramientas modernas y bien mantenidas y un único proceso de despliegue: lo necesario para hacer el trabajo y nada que a un pequeño grupo de hostelería le cueste mantener.
Está alojada en la red global de Cloudflare, y las solicitudes de reserva las gestiona una función serverless en el mismo origen. El SEO técnico está centralizado: títulos, descripciones, URL canónicas y datos estructurados del grupo y de los cinco locales salen de una única fuente. Es la misma disciplina que aplicamos en nuestro servicio de alojamiento, SEO y soporte.
Un front end estático basado en componentes, sin CMS ni base de datos que administrar.
Los negocios con varios locales no necesitan una web para cada uno ni tienen por qué diluirse en una única marca de grupo. Una arquitectura compartida puede dar a cada local su propia identidad en la superficie mientras un solo equipo mantiene un único sistema por debajo. Es la diferencia entre una web y un sistema con el que un grupo puede crecer.
Cinco experiencias de local distintas sobre una arquitectura compartida. Cartas estructuradas y editables para cada local. Un flujo de solicitud de reserva para Mexican Steakhouse. Una amplia biblioteca de fotografía optimizada para la web. SEO centralizado y preparado para subdominios. En funcionamiento y en uso diario.
Un grupo de hostelería, cinco locales distintos y un sistema digital compartido, diseñado, desarrollado y en producción. La prueba de que el estudio crea sistemas fáciles de mantener, no solo webs sueltas.
Si gestionas varios locales, webs o marcas, cuéntanoslo. Te enseñaremos cómo sería un único sistema compartido y cuánto costaría.
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